Inolvidable aquel 3 de Junio, día en el que el Soberano Señor de la Caída imparte sus Bendiciones al pueblo antigüeño. Pero la lluvia no fue impedimento para efectuar tan magno cortejo. De todas maneras, la Fe y Devoción se ha manifestado constantemente. Responder
Inolvidable aquel 3 de Junio, día en el que el Soberano Señor de la Caída imparte sus Bendiciones al pueblo antigüeño.
Pero la lluvia no fue impedimento para efectuar tan magno cortejo. De todas maneras, la Fe y Devoción se ha manifestado constantemente.
Asi es Marito, el pueblo catolico siguio Fiel al Soberano!