Miercoles de Ceniza 2009
Hoy Miercoles de Ceniza, inicia la Cuaresma, tiempo de conversion, arrepentimiento y perdon, tuve el honor de asistir a la misa de ocho de la mañana a la Parroquia de Candelaria, oficiada por Monseñor Rios, la Lectura Mayor nos hablo acerca de Nuestro Cambio Personal, debemos de hacer el bien, y que LO QUE HAGA NUESTRA MANO DERECHA, NO LO SEPA LA IZQUIERDA.
La imposicion de la Ceniza se realizo al final de la misa, Monseñor impuso en el patio de la casa Parroquial, y dos monjas impusieron en la puerta de la Iglesia, dijo Monseñor que lo realizaban asi para mayor orden.
Arrepientete y cree en el Evangelio, con esas palabras fue impusta la Ceniza en la frente de cada feligrees.
Por Karla
Procesion con Jesus Nazareno de la Justicia, templo del calvario (Por William Santos)
Por Pedro Guerra
Por Edgar Icute
1er Jueves de Cuarema 2009 (Procesión del Silencio)
Marcha: Mater Dolorosa de Julia Quiñonez
Marcha: Jesus de San Jose de Miguel Angel Sosa
Por William Santos
Por Estuardo Ovalle
Por Pedro Guerra
Por Luis Toledo
Por Silvia Alonzo
Fotos por Luis Toledo



Bienvenida Cuaresma 2009 Parte II
Por: Lic. Estuardo Ovalle Historiador
Marcha: Cruz Pesada del Maestro Alberto Velazquez
Continuando con nuestro relato pasamos ahora a hablar de SABADO DE RAMO: Quinta calle, doce avenida, Avenida Central, Avenida de Candelaria; murmullo de devotos. Los “turnos” se están distribuyendo y el comentario, es acerca de la cuadra en la que deberá cargar aquel joven cuyos bolsillos son insuficientes para dar cabida a tantas circulares, instructivos, fotografías de imágenes, itinerarios, programas de marchas, tarjetas-turnos y algunas veces un listón de “Celador”. Un veterano cargador, no oculta el agrado de cargar en las cuadras de la Plaza Mayor; otro, expresa que su hombro izquierdo será el castigado, coincidentemente, en todas las procesiones.
Satisfacción habrá por la temprana hora del TURNO asignado, que garantiza el similar en la otra procesión; emoción, por cuanto este año serán las “Bodas de Oro” de llevar en hombros al SEÑOR.
Rótulos, un tanto indiscretos, indican el lugar donde el deudor de la limosna, deberá acudir. Sin embargo el presupuesto de magnánima elasticidad, permite saldar aquella situación, resolviendo el problema de inevitables aglomeraciones derivadas del intríngulis señalado.
Recién pasado el medio día, el templo Mercedario en secuencias infantiles, hace notar que es baluarte de estas devociones. Con numeroso acompañamiento de infantes con paletina negra y vestidos blancos, según el caso de el o la participante, el “Niño de la Demanda” y la Virgen Maria, de pequeña talla escultórica, recorren Calle y Avenidas haciendo recordar, por momentos, las exclusivas imágenes del “Viernes Grande”, a pesar del reducido tamaño de estandartes, lanzas, Heráldica, horquillas y andas cuyo decorado es producto de evolucionado arte. En simultáneas horas, la plazuela recoleta no se da abasto, pues pronto iniciara su paso el Nazareno de los “Hermanos Ganuza”, en andas de grandes dimensiones. El “Señor del Consuelo”, luce en forma original. La Madre Santa del Mártir le sigue en la senda del dolor. El cortejo se desarrolla a lento ritmo y se caracteriza por sus felices innovaciones.
La severidad de la noche es presagio de solemnidades, ya que otra SEMANA SANTA se vivirá en Guatemala.
AMANECER EN DOMINGO DE RAMOS: La niebla de este amanecer, huye ante explosiones de tradicional pólvora que se quema en el templo de San Miguel de Capuchinas. Jesus de las Palmas, sobre simpática borriquita, inicia el itinerario acostumbrado procedido de sus APOSTOLES, identificados los doce fácilmente, en especial el que en sus manos lleva una bolsa de “Denarios” rebosante (Treinta monedas que perpetúan la traición). Se rememora así, aquella entrada a Jerusalén donde las “Palmas” triunfales, pocos días después se tornaron azotes, bofetones, humillaciones que culminaron con la inmolación de la inocente victima.
Los rayos del sol, tornan áureos, los atrios de los templos: Profusión de remitos de palma, para ser adquiridos y luego lograr su bendición. “Ictérica” vegetación transformada en reliquia que es antídoto de calamidades, en especial apaciguadora de tempestades.
Dilema para el vendedor ambulante de golosinas; Seguir a la par de aquellos doce discípulos o buscar los lugares adyacentes al Templo Josefino, pues la “Centuria Romana”, se ha formado y las fanfarrias anuncian que la SENTENCIA DE PONCIO PILATOS se va a dictar en voz alta, al leerse el pergamino que la contiene previo a que el Rey del Universo, en gigantes andas, principie camino kilométrico en compañía de la Madre Dolorosa. El dulce pícolo, repetidas veces, dirá “MATER DOLOROSA”.
Los matutinos diarios, se ofrecen con suplementos y reportajes de índole religiosa, donde alternan conceptos sobre imaginaria colonial y místicas leyendas.
LUNES SANTO: La ONCE CALLE, es cauce de rogativa perseverante que el Señor de las Misericordias, atiende en Velación allá en la Capilla, la de espigada torre.
Entre tanto, el “Patrón Jurado de la Ciudad”, rodeado de velas y azucenas, motivo de ceremonia singulares, en el templo de Nuestra Señora de las Mercedes, en añoranzas de suntuoso pasado.
Rumbo al barrio de la Parroquia de la Santa Cruz (Zona seis de la Ciudad), se perciben preparativos. La afluencia de fieles se acentúa a traes de la “Calle Nueva”, hoy “Calle Martí”; algunos cucuruchos descienden del “Cerrito del Carmen”, y presurosos pasan por la Candelaria, cuyas puertas ya se han cerrado debido a lo que por acontecer esta, en el ya cercano “Jueves Blanco”.
¡Tarde de Lunes Santo!, ¡Tarde de Jesus de la Parroquia!, Imagen de notable inspiración. Fervor, Tradición. Elementos convertidos en procesión. Andas, cuyos mensajes, siempre han sido recordados. Y es la “Avenida de los Árboles”, quien deja escapar las últimas horas de este místico día.
MARTES SANTO: La anciana, sostenida del brazo del esposo, apoyo que el “Roble” mas frondoso no podría ofrecer, se sitúa en al once avenida, en la Calle de la “Esperanza”. La Reseña saldrá a las “Diez en punto” y el “Mero” JESUS, en ahora ya no tan pequeñas nadas, vistiendo túnica sencilla caminara un “poquito” por el barrio, muy junto a quienes lo cargan; entre ellos figura todavía, el anciano de brazo amoroso y firme y cuyo turno será por media cuadra. Esfuerzo suficiente, que aunado al grosor del antañón casimir, provocara la intensa diaforesis del devoto abuelo y participante de muchas “Reseñas”.
Una dama, de edad otoñal, se abre paso entre la multitud y pide ayuda para depositar una ofrenda floral a los pies de quien, según la leyenda, es Oficial del alta graduación del ejercito. Las ofrendas, son múltiples; el rostro del Nazareno de “Zuñiga” emergiendo entre pétalos de rosas, lirios y claveles, expresa el cumplimiento de su palabra.
La tarde, hace un lugarcito, y el Nazareno de la “Indulgencia”, recorre piadoso Vía Crusis en límites de las Beatas de Belén. Trabajo esforzado que se transporta a realizaciones; testimonios de criolla fe.
La noche inicia. En el Templo de Santo Domingo, se variedad en el ceremonial, satura sus amplias estructuras. El “Cristo del Amor” es ungido. Es el yacente, que al mar no quiso calmar, para que sus olas lo hicieran arribar a costas americanas. Fulgurantes condecoraciones, compensan meritos de personas de entrega a esta devoción.
Allende al “Cerrito”, un disciplinado comité, convoca uno de ellos, un “gaffette” de vistosa confección y que deberá colocarse, en blanca paletina, acreditando el cargo correspondiente.
MIERCOLES SANTO: La jornada laboral cesara al mediodía, y el asueto mas prolongado del año, esta por iniciarse.
Otras labores, se tornan intensas: Artistas del sacro decorado, se afanan en los diferentes templos, erigiendo “Monumentos” o “Sagrarios”. Hostias de grandes proporciones; cálices de tamaños apropiados son instalados en altares, donde el cortinaje esplenderá permitiendo vuelos angelicales. Mañana será el día Eucarístico, y se justifica que el martillo haga caso omiso del SILENCIO que se impone en el recinto.
Los confesionarios se estremecen, pero no por aquella percusión. No obstante el quebranto invariable de la ley divina, absolución siempre se otorgara y por largo tiempo, este día, un confesor, simbólicas penitencias establece a los contritos.
Las velas arriban a las sacristías: Las personas oferentes, las hacen identificar con sus nombres para que les sean devueltas, reducidas de tamaño, sabedoras que su flama alumbro en el “Gran Jueves”, al Santísimo Sacramento.
Un frustrado personaje, acaso busca conseguir un “Turno” aun sabiendo que estos están agotados, ya que no se resigna a romperla cadena de años, que de “cargar” tienen, y se lamenta de no haber acudido a las “colas”, en los ya quedados atrás, domingos de cuaresma.
En la calle, las escenas son diferentes: Atribulación en la compra domestica, previo el cierre prolongado de establecimientos. Contrariedad en conductores de vehículos, por no poder transitar en sus rutas habituales ya que algunas calles se han interrumpido, pues el aserrín ya empezó sus “bordados” en el pavimento.
Las redes de pino, se ofrecen en vías procesionales; el armonio portátil se lleva a la casa que contrato los servicios de un cantor. El automóvil con placa de registro extranjero, se estaciona en lugar no permitido; sus ocupantes han venido a presenciar las mejores procesiones del mundo.
Como preámbulo a la Apoteosis, el “Nazareno del Recate”, hace que el fervor inunde el barrio de Santa Teresa donde la procesión se inicia al caer la tarde, entre celajes que bien saben que pronto sucederá, lo que decidido estaba, desde el principio de los tiempos.
La noche, frena el vértigo de las agujas en deteriorada carátula. En un taller de modas, un vestido blanco, no responde al exigente gusto de dama cargadora. En casa, donde la tradición habita, una plancha intenta desvanecer pliegues de una túnica cuyo letargo así se interrumpe, mientras que en voluminoso recipiente, se “maquillan” coquetas torrejas.
JUEVES SANTO: Albura matinal en el Valle. Calles de la Nueva Guatemala, “ríos” de colores; ARCO IRIS fragmentado en cuadras que permiten el pendular de “Copos de Nieve” en eminencias encorvadas de cascos, que sienes piadosas cubren, y en místico tropismo a la Candelaria convergen.
Es el día que Cristo Rey, ha escogido para caminar por la ciudad, y pronto su peregrinar será iniciado en hombros, que protocolo especifico acatan. La ubicación del templo parroquial, dificulta un tanto el acceso. La multitud colma las áreas adyacentes al pequeño atrio, cuya superficie se antoja insuficiente para el desplazamiento de la magna procesión, y para garantizar la amplitud necesaria, es obligada cierta demarcación lo cual provoca que, los faldones de una levita, la hagan quedar atrapada en cordel tendido “imprudentemente”, por cuanto un “brazo” espera con urgencia al protagonista de etiqueta.
“Una Lágrima” derrama sus acordes y el Nazareno de delicadas facciones, de SERENO MIRAR al frente y de tez morena (Logro extraordinario de arte colonial), en majestuosas andas, empieza su paso por estrechas sendas del añejo barrio, vistiendo túnica bordada con hilos de oro y rayos de sol. El “Callejón del Judío” y la “Avenida Juan Chapín”, lo dejan partir hacia zonas que con su mirada se conmoverán; la exclamación será masiva; el “GRACIAS SEÑOR” escuchado será con frecuencia y el temor al Hijo de Dios invadirá al percibir la imponente antropometría de JESUS DE CANDELARIA.
La liturgia se desborda en oficios propios del día. Un niño es llevado, con atuendo de “Apóstol”, al lavatorio de pies. Alguien fue a la Merced y fracaso en su intento por ver el decorado de las andas.
La tarde se consume y los “Monumentos” se visitan (En numero de siete, por lo menos). El cáliz de sufrimiento no se aparte y la “Ultima Cena”, esta por suceder. Luz de luna, alumbra el retorno del Consagrado Nazareno y su LAMENTO será escuchado, cuando el silencio envuelva las primeras horas del día siguiente.
VIERNES SANTO: ¡JESUS DE LA MERCED! Hacia el Gólgota; VIA CRUSIS, que absorbe las lagrimas que brotan de miradas expectantes. Desde el alba hasta la “Hora Nona”, la senda dolorosa, paso a paso, volverá a recorrer entre el rumor anhelante de plegarias.
Un primaveral plenilunio se oculta para permitir, que las impactantes notas de ¡SEÑOR PEQUE! Disipen las tinieblas del amanecer, y las andas de los famosos félidos empiezan el vaivén a través de la nave, pletorita de mercedarios penitentes.
Pronto surgen los primeros rayos del sol, que en calido tributo, al agobio del Señor contribuyen. El sudor de su rostro, secarlo intentan, pétalos de lila flor, que como lienzos, alzan ramas de jacarandas de antigua alameda. Hebras aromáticas de incienso, tejen en la túnica, la piadosa rogativa de quienes en EL creen y claman.
Las tandas de cargadores se suceden, haciendo que no se extinga una devoción hilvanada en generaciones que “NO PASARAN” sin que la palabra de DIOS se cumpla.
Sonora campana indica, en la bicentenaria plaza, que el medio día ha llegado. Pequeñas aves se lanzan en vuelo desde torres de primado templo, mientras un Prelado, a la PASION alude.
La marcha continua. El cielo se prepara para que la REDENCION culmine; el viento se hace sensible, y así lo hacen saber “asustadizas” paletinas de inquietos flecos. Nubarrones, acaso presagian tormenta recordando, que hace dos mil años, el “Velo” del templo se rasgo cuando ya “TODO ESTABA CONSUMADO”.
Son las T R E S D E L A T A R D E, y el Nazareno más bellamente escupido, vuelve y se deja escuchar: CREEMOS EN UN SOLO DIOS PADRE TODOPODEROSO, CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA…..
El “descendimiento”, ya se ha efectuado en el “Calvario” y en la “Recolección”. Las resonantes piezas de oratoria a reflexionar llaman, en luctuoso atardecer. Es la tarde de los “Santos Entierros”; se tornan negras las filas, haciendo notorio el rastro de un agotado cucurucho “morado”, que sin poder disfrazar insolación causada por mañana agotadora, busca el hogar donde, al iniciar su relato descriptivo, este no sorprende, pues la pequeña pantalla a la familia ya le hizo saber todo lo acontecido.
Las procesiones, ordenan sus itinerarios para evitar interferencias en determinados lugares, por donde el transito es indispensable, para no menguar importancia al cortejo. Los “Pasos” avanzan y habrá que situarse, de tal manera, para poder aprecia la procesión desde “La Oración del Huerto”. La elegante urna, permite a través de sus cristales, apreciar la bella Imagen de Cristo, en quien todo se hizo, según la palabra del Padre.
La marcha de Chopín hace mecer el cristalino relicario, y a Santo Domingo, habrá de regresar. A poca distancia, las proporciones del drama representado, lo tornan casi real. Las andas, transportadas por los “Cruzados del Santo Sepulcro”, rumbo a la Recolección, describen con gran fidelidad momento bíblico en el que, escultura pródiga en detalles anatómicos, muestra “Sudor de Sangre”.
Otro “Entierro”, con “Cruzados de Cristo”, se conduce al Calvario, y JESUS, centro absorbente de rico conjunto ornamental, yacerá de nuevo en su sepulcral altar, pues la Redención ya se obro.
Y el que padeció bajo el poder de PONCIO PILATOS quiso también, allá por la Parroquia Vieja, recordar su Muerte y Sepultura. La noche se hace profunda…..
SABADO SANTO: La ciudad prolonga el despertar, y la mañana se inicia con desgano. El viento callejero, enarbola fragmentos de papel de China, que un dia antes integraba cortina que cubría la pequeña ventana, por donde se escaparon sollozos, cuando por el frente paso sudando el Nazareno.
Un monigote (parodia de Iscariote), destrozado por lapidación, cuelga en lugar visible mostrando prendas, que a veces identifican, a determinado personaje de la vecindad. Un cargador de adoloridos hombros, se dirige por al quinta calle, hacia el templo del domo de melenudos centinelas, pues “hablara” muy de cerca con JESUS, que a sus devotos atenderá, antes de volver a su camarín.
Mientras piezas de lucido decorado, acomodo buscan, y el yacente de “La Paz”, a bendecir las calles del barrio ha ido, un Consagrado de pie, recibe la unción de besos piadosos que permiten el sorbo de sangre redentora. Un pequeño algodón, de sudor de mártir impregnado, como milagrosa reliquia, en el bolsillo se guardara.
La SOLEDAD de la corredentora madre es compartida en crepuscular luto, cuando recorrer se le mira los alrededores de “Gerona”. Precede un pequeño “Sepultado”, mecido en nubes de inocencia. Un aturdido fotógrafo, capta la imagen de un niño, distinto al que según encargo especial, fue señalado en la aglomeración, por el defraudado padre amoroso.
DOMINGO DE RESURRECCION: En verdad que el TEMPLO en TRES DIAS, fue reconstruido. CRISTO, ya no esta en el sepulcro.
Es el TERCER DIA: Resucito de entre los muertos, y si así NO HUBIESE SIDO, ninguna trascendencia habría tenido todo el proceso sufrido. La imagen del RESUCITADO, en festivo acompañamiento, por el Calvario se divisa.
El cirio pascual arde en los templos. Alfa y Omega. En él fue el principio y en él será el final.
CREEMOS EN UN DIOS DE VIVOS……………..”
Bien mis amigos pues esta es la parte ultima del relato tan magistral que he querido compartir con ustedes, si bien es cierto los tiempos han cambiado referente a algunos recorridos nuevos, organizaciones nuevas que también participan activamente, pero que todo tiene el sabor y la finalidad de nosotros los católicos, el amor verdadero a Dios sobre todas las cosas y principalmente en el aspecto social y tradicional que mantienen vivas nuestras costumbres para perpetuidad primero de nuestra cultura religiosa y luego como una muestra al mundo entero de que acá en Guatemala “Vivimos la Cuaresma y Semana Santa”.
Incripciones 22 de Febrero, 2009
Fotografo por: Lic. Armando Ovalle, Lic. Estuardo Ovalle, Ing. William Santos
Bienvenida Cuaresma 2009
Por: El Historiador Estuardo Ovalle
Marcha: Cruz Pesada del Maestro Alberto Velazquez
UNA CUARESMA MÁS
Hola amigos como lo habíamos planeado anteriormente pues hoy se hace realidad, en relación a escribir algo, quiero empezar contándoles que para mí es un gusto el poder dirigirme a todos ustedes y compartir más relatos de esta época tan especial, empezaremos con una pregunta……se acuerdan ustedes de los libritos que nos dan en la Merced cuando acudimos a inscribirnos para la procesión de viernes santo?…..pues bien, he tenido la oportunidad de tratar de coleccionar la mayoría de ellos, gracias a un muy buen amigo arquitecto y devoto cargador de los de antes pues tengo los primeros números antes de que empezara a cargar.
Pues bien quiero comentarles que de todos estos libros hay uno en particular que me ha llamado la atención, se que para muchas generaciones actuales es desconocido por eso me doy a la tarea de transcribirlo por medio de tan magistral pluma de nuestro recordado profesor Carlos Díaz del Cid gran devoto de Jesús de Candelaria y de la Merced en particular, expresando en ese lenguaje tan particular para todos nosotros.
Para que se guíen mejor el número en mención pertenece al año 1,990 y lleva por título “Y Despertaron los Cartabones”. Dedicado a todas las asociaciones cuaresmales, cuyo testimonio, de piedad y tradición deberá perpetuarse a través de su espontaneo trabajo.
Dice así: “El ciclo navideño, transportado en espirales de resina aromática e impregnado del perfume de la manzanilla, culmina con la “Presentación del Niño en el Templo” (2 de febrero: Día de Nuestra Señora de Candelaria). Concluido el tradicional proceso, el despertar de los cartabones es inminente ante las caricias de pétalos de flor de jacarandas, que en cascadas de colores, hasta de morado tiñen las casullas de los oficiantes en las ceremonias cuaresmales.
Serpentinas carnavalescas, en su fracasado intento de atar a una vida mundana, como fracturadas ligaduras han quedado, y el contrito sentimiento invita a recordad, en Liturgia especifica, que pronto en “Polvo nos convertiremos”, en miércoles consecutivo a Carnestolendas.
Los programas elaborados con anterioridad y distribuidos profusamente, indican que las inscripciones se “abrirán” el primer domingo de Cuaresma, no obstante, dos procesiones ya han recorrido piadosa estación, aquí en la Nueva Guatemala. El inicial viernes, la que se organiza en el Templo Parroquial de Nuestra Señora de los Remedios (El Calvario), y el jueves antecedente, previa velación de la Imagen procesional, la llamada del “Silencio” y que del Templo de San José sale en horas de la tarde y de la noche con el “Nazareno de los Milagros”.
Desde las matinales horas del primer domingo de Cuaresma, o domingo de “Tentación”, así llamado debido al mensaje bíblico en la misa del día, los cargadores acudirán a la tradicional inscripción, que personal adiestrado realiza en lugares de espacio adecuado, según los requerimientos de los templos organizadores de procesiones. Haciendo “cola” respectiva, el devoto espera con ansia ser medido, no importa que su altura sea conocida desde años atrás, pero hay esperanza de lograr tal vez un centímetro más, confiando que esto represente un mejor “turno” o una mejor cuadra para cargar.
Así, como el Viejo Cargador, llegara el joven que escasamente dío el alto el año anterior, y esta vez, obligará a que el cartabón se eleve, ante la satisfacción del padre y el asombro un poquito envidioso del hermano menor que todavía no carga, pues de nuevo ha fracasado en la medida reglamentaria a pesar de haberse empinado, con deseos de engañar la lectura de la cinta métrica.
Las escenas se repiten; los libros del registro de cargadores nutren sus páginas. El primer domingo de inscripciones llegó y ahora está por concluir. Solemne Velación de la Imagen Nazareno se efectuó en el Templo Recoleto y todo culminara con la procesión del “Señor del Consuelo”, de nutrido acompañamiento de devotos, por calles del entusiasta barrio.
Durante la semana siguiente, el comentario entre cargadores será acerca de la conveniencia de inscribirse pronto, pues la afluencia ha sido masiva y se nota incremento en los listados.
SEGUNDO DOMINGO: Motivados acaso con la Transfiguración, allá en el Tabor, y buscando asegurarse un lugar en la lista de cargadores, este domingo, siguen los devotos de las diferentes imágenes procesionales, acudiendo a la cita con el cartabón. Algunos, ante la imposibilidad de hacerlo personalmente, encargan a la esposa, a la madre, otras veces un pariente cercano o un amigo, realizar el trámite y así quedar inscritos mediante la presentación de una tarjeta-turno de años anteriores por considerarla idónea identificación.
El día transcurre; se habla de los “estrenos” en determinadas procesiones (Aumento en el número de brazos de las andas, estandartes, túnicas, etc.); otras veces, de cambios de itinerarios que se creían tradicionales. Se nota la contrariedad de un cucurucho, que lejos de aumentar su talla, se vio reducida (Es posible que por el paso de los años).
TERCER DOMINGO: Para la Iglesia Mercedaria, generalmente es el último de inscripciones. Años ha habido que, en el segundo domingo de cuaresmal, han quedado cerradas.
En los últimos tiempos, y a conveniencia de las diferentes asociaciones, se efectúan inscripciones en las horas vespertinas y a veces nocturnas de los Viernes y Sábados Cuaresmales.
Solemne procesión sales este domingo (tercero), del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, con una réplica del Cristo de Esquipulas. Es evidente el auge de esta procesión, debido sin duda a su organización colmada de iniciativas.
CUARTO DOMINGO: el Nazareno con la cruz a cuestas, seguido por su Santísima Madre, recorre en horas de la tarde y el principio de la noche, las calles del barrio del “Gallito”. La feligresía de la Parroquia de la Santísima Trinidad, en devoto derroche de entusiasmo, logra verdadero testimonio de fe con esta procesión.
La Primavera, hace cálido el ambiente en concordancia al fervor imperante en esta tierra. Los rústicos envases “vistiendo” papel de China morado, ocultan marcas comerciales para cobrar notoriedad en altares y huertos, a pesar del cando de las “milpitas” sembradas en ellos, las mas de las veces por infantiles manos.
Los aserraderos y talleres de carpintería, reciben el sencillo encargo de colectar el aserrín en cantidad suficiente. Manos solícitas teñirán este polvo de madera en los días venideros, que mediante el conveniente uso de moldees, será la base en la elaboración de las policromas alfombras.
Las túnicas moradas, las paletinas negras y blancas, en cantidad y tallas variadas y en proporción a lo prolífico de la familia, son motivo de revisión. Es aconsejable bajar ruedos; cambiar el lugar de los broches de cinturones, para permitir su adaptación en dilataciones abdominales.
Algunos casquillos muestran rupturas en la benévola hojalata, que no pudo ocultar su oxidación y su substitución o reparación es urgente, pues pronto habrá de brillar la LUNA DE NISAN.
Muchas prendas integrantes de estos uniformes, en forma indiscreta recuerdan manchas causadas por el derrame de la refrescante horchata o por la obesa empanada ingerida, causante del derrotado ayuno propuesto el anterior año.
La “Semana de Lázaro” se inicia: el llanto melancólico de una campana, se percibe en brumosos atardeceres, invitando a meditarlas estaciones del Vía Crusis.
En un taller de imprenta, el trabajo es apurado. Los “Turnos” deben se entregados, pues casi h llegado la fecha señalada para su distribución entre los devotos cargadores. Hay expectación por ver el diseño grafico de los mismos. No obstante, algunas Hermandades, ya los han dado a conocer debido a que los correspondientes a “Comisión de Honor”, su adquisición es anticipada.
En algún establecimiento comercial, de céntrico sector, las vitrinas exhiben la “Nueva Cruz”, una corona de espinas, una diadema o una túnica que constituirán estrenos, indicando la procedencia artística y algunas veces el donante. Los quilates de aquellas joyas, no evitan que el Gólgota vuelva a ser escenario del drama redentor que en realidad es génesis del Nuevo Testamento.
El viernes de esta semana, absorbe a penitentes en los barrios de la Santa Cruz (Parroquia Vieja) y San Francisco, pues procesiones con el Nazareno de “Cataño” y con el Cristo de la “Preciosa Sangre” respectivamente, se organizan actualizando los catorce momentos sobresalientes en la ruta dolorosa hacia el Calvario.
Observancias tradicionales, harán que las imágenes en algunos templos, sean cubiertas con lienzos de color morado, pues cercano esta el Domingo de Pasión.
La víspera de este día, el bullicio en las cercanías de la Candelaria, en los alrededores de la Ermita del Carmen, indica la repartición de TURNOS para la procesión infantil, que con una réplica de la Consagrada Imagen de Jesús de Candelaria, saldrá el mencionado Domingo de Pasión en horas de la mañana. Pequeños cargadores de paletina blanca, de la mano de sus padres llegaran para engrosar las filas, otros lo harán en brazos, y no pocos serán, los que ni las percusiones de los bombos interpretando marchas fúnebres (“Los Pasos”) su sueño hagan disipar, en el cómodo hombro del progenitor. Semillero de devoción, que lucha contra la extinción de piadosa tradición.
En horas de la tarde, de este mismo DOMINGO, otras procesiones recorren barrios de criolla raigambre: San Pedrito, Santa Marta y La Divina Providencia, hacen posible estos desfiles cuaresmales a través de esforzados grupos directivos, cuyo dinamismo ha logrado la perpetuación de estos sacros cortejos.
Y llegamos a la “SEMANA DE DOLORES”: La solemnidad de los días va en crescendo. En casa de un cargador, se trabajo instalando un pequeño foco eléctrico en el extremo de la “Apófisis” de su casquillo.
La espiritualidad de una novia, permite terminar la elaboración de una bolita de lana blanca, que irá a situarse en aquella eminencia del casco del futuro esposo.
El decorador da los últimos toques al “Pretorio”; tal vez a un águila o al clásico pelicano de pecho sangrante. El retocado del “Cirineo” o de un “Centurión”, sigue pendiente. Trabajo indispensable para lograr el “Realismo” acorde a la efectividad del mensaje o significado de las andas.
El altarero lleva y trae ángeles, lanzas, corazones, pues le han encargado la elaboración del altar del “Viernes de Dolores” (Sexto de Cuaresma). Si los anteriores VIERNES fueron apreciados por su concepción bíblica-artística, razón de más, el esmero en el de esta semana. La Dolorosa y sus acompañantes (San Juan y Santa María Magdalena), integrarán en forma impactante, el momento histórico del “Encuentro”.
Un centro docente llama a su alumnado a la meditación. Un Vía Crusis clausura las labores, pues las actividades escolares cesaran en fechas “tan grandes”.
VELACION SOLEMNE DE CRISTO REY, EN LA CANDELARIA: Se acerca el día en que los “turnos” serán entregados y esto representa trabajo arduo para los organizadores de las solemnes procesiones. En el reverso de la tarjeta se escribió el nombre del cargador, el número de orden y altura. Un equipo de calígrafos, realiza este trabajo, a veces nocturno pero siempre con espontaneidad manifiesta.
Preocupante resulta, en algunos casos, la búsqueda sin éxito de la contraseña. Esta fue colocada, desde el día de la inscripción, en “lugar seguro”. Detrás del Cristo Crucificado en la pared del dormitorio; junto a los panitos de San Antonio; dentro del tomo de la Enciclopedia cuyo número no se recuerda o en el interior de un bote escurridizo de la alacena.
Emotivo arrobo del hijo querida, que vive en un país lejano y viene al terruño para pasar, con la familia, los días de la Semana Mayor.
La despensa del hogar, debe apararse: El ama de casa elabora lista de vivieres por comprar (Carnes de animales de sangre fría) pues la abstinencia será observada.
Vivencias familiares de ayer, hoy……
Vamos Al Encuentro del Senor
Jesus de San Bartolo, 1-Febrero del 2009 (Pre-Cuaresma)
Cruz Pesada – Alberto Velasquez
actualización por Pedro Guerra.





















































































































































